Mis historias

27 febrero, 2013

Un secreto que ocultar.


"Sentada en mi cama, en frente la ventana, observaba un día más como pasaba la noche. Viendo la luna, contando cada estrella.
Otro día más pasó. El tiempo corría deprisa, tan deprisa, que sin darme cuenta llegó la madrugada y yo no dormía. Sin más, las estrellas comenzaron a desaparecer, entre las nubes que traían consigo una mala noche.
La lluvia se apoderó del cielo, las nubes descargaron miles de gotas, que se deslizaban por el cristal de mi ventana. No me despegué de allí, no me cansaba de ver y escuchar como la lluvia no cesaba. No me cansaba de ver la luna y pensar en el. Veía su sombra por momentos, notaba su presencia a mi lado. Notaba como si me abrazase y me diese calor, pero yo me encontraba sola.
Cerré los ojos, pensé en él, en sus labios rozando los míos, en su mirada clavada en la mía, en sus abrazos que me transmitían seguridad. Noté como me desvanecía sin más.
De repente alguien me agarró. ¿Cómo era posible?
Abrí los ojos, era él. Había aparecido de la nada, tan sólo me bastó con pensarle para que estuviese ahí. Era todo tan extraño, pero no era más que un sueño.
Me había quedado dormida pensando en él. Mi subconsciente había jugado conmigo. Llegué a pensar que podría ser real. Entonces sonó el teléfono vi su nombre escrito y recordé que sí, que es real, pero que todo es un simple secreto."

No hay comentarios:

Publicar un comentario